La reflexión histórica como instrumento para pensar la paz

 

 

"Hablar del Gran Tolima es una manera de escaparnos de las divisiones administrativas del país que, por supuesto, no obedecieron los actores armados".

 

El jueves 2 de agosto en el marco de la Lección anual del Doctorado en Ciencias Sociales y Humanas de la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Javeriana, el historiador Robert A. Karl dictó la conferencia La paz olvidada, basada en su libro La paz olvidada 1946 - 1966. Políticos, letrados, campesinos y el surgimiento de Las Farc en la formación de la Colombia contemporánea, que se encuentra en librerías. En la que planteó su análisis sobre cuál es la labor del historiador, y qué tareas pendientes hay, en la reconstrucción de la historia del conflicto armado en Colombia.

En esta oportunidad, estuvimos en entrevista con el profesor Karl - Ph.D de la Universidad de Harvard, y docente de historia moderna de América Latina en las universidades de Princeton, Harvard y Dartmouth - sobre cómo la reflexión histórica de La paz olvidada hace un puente con la paz actual, ¿Por qué hace referencia al Gran Tolima?, y, también, el autor nos contó sobre el tema de su segundo libro, en el cual se encuentra trabajando en su visita a Colombia.

 

  • ¿Cómo definiría la violencia en Colombia, partiendo de su investigación y particularmente del caso que toma en La paz olvidada, el Tolima?

 

Para empezar, uno de los argumentos claves de mi libro es la idea que tenemos de la violencia con mayúsculas, que no fue un concepto de esa época, de los años 40 y 50. Fue una invención que surgió a través de la experiencia de intelectuales como Orlando Fals Borda, Camilo Torres y German Guzmán Campos.  Es un reflejo de la desilusión con la democracia, con los programas reformistas y desarrollistas de los años 60.

Del Tolima siempre me ha llamado la atención Las Farc, como a muchos extranjeros creo, sería interesante hacer una historia de Antioquia, de la Costa Caribe durante los años 50s y 60s para entender las movilizaciones sociales, los legados de la violencia bipartidista. Pero para mí, para entender la historia subsiguiente del país y los orígenes del conflicto armado había que enfocarse en el Tolima.

Ahí estaba Tirofijo, Charro Negro el mariachi. Pero también, esta región, porque uno de los conceptos fundamentales en el libro es no tratar un solo departamento sino una región más amplia, y por eso hablo en el libro del Gran Tolima, que es Tolima, Huila, partes del Cauca, del Caquetá, del Meta, etc. Hacer eso es una manera de escaparnos de las divisiones administrativas del país que, por supuesto, no obedecieron los actores armados y por eso hay que mirar más allá de una sola capital departamental, y también hay que tener en cuenta el papel de la historia del Estado central.

Entonces eso es algo que trato de hacer, a diferencia de los estudios regionales que salieron en los años ochenta sobre la violencia que tenían una mirada, una perspectiva, a mi parecer muy estática del Estado.

 

  • ¿Qué elementos da la historia al análisis del conflicto armado colombiano?

 

Con la historia podemos llegar a otras formas de memoria y podemos entender mejor las relaciones sociales que dieron lugar a la violencia, al conflicto armado, y también podemos reconocer la experiencia de las víctimas del conflicto y eso para mí es clave, es encontrar y poner en el centro de nuestro análisis la experiencia de las víctimas.

 

  • ¿Cómo se puede conectar el concepto de "paz olvidada" con la paz actual?

 

Algo que hace el libro es explorar la dinámica entre el centro y la provincia, y creo que es importante reconocer eso en el momento actual porque tenemos ciertas narrativas que surgen de Bogotá, de Medellín, pero de pronto esas narrativas borran otras narrativas alternativas desde la provincia. Es importante reconocer eso y dar espacio a esas visiones alternativas del momento actual del Proceso de paz.

 

  • Usted mencionó que estaba trabajando en un segundo libro sobre la impunidad en Colombia ¿Cómo se conecta la actualidad del país con dicho tema?

 

Si uno hoy se lee la prensa cualquier día va a encontrar referencias a la impunidad, es un tema muy fuerte en el mundo actual en toda América Latina, es una manera de entender un panorama de diferentes temas. Por ejemplo, el derecho constitucional, el derecho criminal, pero también las ideas populares acerca de la ciudadanía y la calidad de la democracia colombiana. Explorar, buscar las discusiones que tenían los colombianos en el siglo XX alrededor del tema de la impunidad, es una manera de ganar acceso a los temas actuales.

 

  • ¿Qué experiencia histórica trabaja en su segundo libro? Y, para este estudio ¿Qué elementos tuvo en cuenta de La paz olvidada?

 

Hay una diferencia muy profunda entre un estudio de más o menos una década y un estudio de cinco décadas. Al escribir La paz olvidada encontré una serie de preguntas y temas que no me fue posible analizar y explorar dentro del estudio.

Es por eso que estoy mirando la experiencia de una generación de liberales de medio siglo con el Estado de sitio después del Golpe de estado de 1944, que fue un trauma total para Lleras Camargo. Al llegar a la Presidencia, Lleras habla mucho de ese momento y de los errores que cometieron los liberales en relación a la excepción constitucional, entonces eso es algo que quiero entender mejor.

Acabo de pasar la mañana en la Biblioteca Luis Ángel Arango, revisando prensa laureanista del 45 para comprender ese momento, y, también, en las últimas semanas he revisado el fondo de López Pumarejo, pero también el fondo de la Isla Prisión Gorgona para entender la experiencia de los presos allá; aspectos que nutren mi investigación.

 

 

 

 

 

 María Gabriela Novoa

 Coordinadora de Comunicaciones   

 Facultad de Ciencias Sociales