La literatura pone freno a la obsolescencia digital

 

¿Conoces de qué se trata la literatura digital? El profesor Jaime Alejandro Rodríguez nos cuenta de qué se trata a partir de la reflexión sobre la obsolescencia digital que experimentó su obra, y el trabajo de investigación que realiza con la participación del profesor Scott Weintraub de Emory University. 

 

                                           

 

Jaime Alejandro Rodríguez es profesor titular del departamento de literatura de la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Javeriana. Doctor en Filología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Magíster en Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana. 

Scott Weintraub es profesor asociado de literatura latinoamericana en la Universidad New Hampshire. Doctor en Literatura latinoamericana de la Universidad Emory University. Quien estuvo de visita en la Facultad de Ciencias Sociales PUJ con una beca Fulbright para asesorar el proyecto Interficies literarias. Preservación y potenciación de contenidos culturales nacidos digitales. El caso de la obra JAR. 

 

El proyecto "Interficies literarias. Preservación / potenciación de contenidos culturales nacidos digitales. El caso de la obra JAR", financiado por la Convocatoria Apoyo a proyectos interdisciplinarios de investigación 2018 de la Vicerrectoría de Investigación de la PUJ, replantea la relación entre lo digital y la literatura al garantiza el acceso digital a dos obras: Gabriela infinita, y, Golpe de gracia, junto con la reformulación de la obra: Atrapados, vídeo - juego que perdió acceso. También, a partir de la construcción de un relato transmedia orientado a un público de niños de 2 a 15 años. Y, mediante la realización de una noveleta literaria.

Interficies, consta, según Jaime Alejandro, de cuatro "ies": lo interdisciplinario debido a que se nutre de diversas disciplinas como la literatura, el diseño, la programación y el arte; lo interfacultades, porque trabaja con la Maestría en archivística; lo internacional, con la participación del profesor Scott Weintraub; y, finalmente, lo interinstitucional que vincula el trabajo con estudiantes del semillero en diseño interactivo de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

Esfuerzo con el que se busca poner freno al acelerado movimiento y descarte que se genera en el mundo digital, "pensamos enmarcarlo como un caso tanto de acción como de estudio de preservación de contenidos digitales con todo lo que implica", ya que, con el proyecto, menciona Rodríguez, no solamente se busca generar una acción concreta de preservación sino una reflexión profunda "en términos de saber cuál es la obra, en qué estado se encuentra, cómo es su acceso, y qué peligros de obsolescencia enfrenta".

 

            

 

Este proyecto se nutre de una línea de estudios emergentes de literatura electrónica en el ámbito internacional, que se ha consolidado en los países anglosajones en donde "se está viendo un renacimiento de interés en el texto digital", según Weintraub, que se ha extendido a países como Chile, Argentina y España. Esta línea ha desarrollado "metodologías de preservación de contenidos digitales debido a que por las velocidades de los cambios de software muchos de ellos empiezan a perder la posibilidad de acceso".

Lo digital da a la literatura un nuevo campo de acción, de acuerdo al profesor Scott, dado que produce "un texto literario que no puede ser reproducido en la página impresa, que nace de manera digital, es computacional en su estética, ética y compromiso, es multimodal en su conceptualización y también en su realización"; y tiene como principales características, que puede ser difundido en la web e incluye elementos de hipertexto, hipermedia, realidad aumentada, y video juego. 

Este panorama hace urgente una apertura crítica, para entender cómo las humanidades, las ciencias sociales y las ciencias están interconectadas, "y para mí esa es la parte más sugerente de mi trabajo con la literatura electrónica y la cultura digital", expresa Weintraub. 

Para ello, es relevante nombrar de otra forma estas nuevas realidades para darles una caracterización precisa, señala Jaime Alejandro;  a su vez, hacer seguimiento a la práctica, lo que el profesor denomina una ´dimensión cartográfica del problema´, "yo descubrí que en Colombia si ampliamos el concepto de literatura para abarcar no solamente el artefacto impreso, tendríamos un corpus de literatura, incluso ya curado de por lo menos 112 artefactos"

Finalmente, la literatura digital tiene que ver con la manera en que elementos, como la realidad virtual y la realidad aumentada, transforman la forma de crear y acercarse a la literatura. 

 

                                         

 

 

 

*Artículo realizado por: María Elvira García, coordinadora de Investigación; y María Gabriela Novoa, coordinadora de comunicaciones Facultad de Ciencias Sociales PUJ.